Diferencias entre antisocial y asocial
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Entre ambas palabras existe una idea erra de que, estas palabras significan lo mismo y no es así, pueden sonar igual pero su significado es totalmente diferente. Y es aquí a donde queremos llegar, el clarificar el significado de ambas palabras y de esta manera se le pueda dar un buen uso de las mismas al momento te clasificar la actitud de una o varias personas con alguna de estas palabras.

Persona asocial:

Cuando hablamos de una persona asocial, no estamos refiriendo a este tipo de personas las cuales no se integran de forma espontánea a la sociedad. A estas personas se les suele conocer como ermitaños, ya que, puede que no se integren a la sociedad, pero eso no indicativo, de que se opongan en si al orden en el que se componga la sociedad en la que se encuentre viviendo.

 

Son personas que prefieren un numero especifico y muy íntimo de personas a su alrededor y preferir estar en su zona de confort, ya que el convivir con un gran número de individuos le resulta incómodo y de alguna manera innecesario, prefiere la soledad, así como la comodidad de permanecer con personas con las cuales ya mantiene una relación donde la confianza en el pegamento que lo mantiene a esa persona.

Persona Antisocial:

Lo que diferente a este modelo de personas, de las personas asociales es que, mientras que los asociales no presentas problemas con la forma en la que la sociedad se mueve y puede coexistir en paz con esto. El antisocial se opone a todo respecto a la sociedad, se opone al orden en la sociedad coexiste.

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El antisocial sale y socializa con otros individuos, su permanencia en la sociedad es más prologada y es un ser integrado a ella, pero es una persona la cual se opone rotundamente al orden social de las cosas, puede llegar a ser violento y agresivo de manera pública.

 

Esto es lo que diferencia a una persona asocial de un antisocial, mientras que a una se le hace difícil el mantenerse integrado a la sociedad, la otra persona convive en ella, pero expresa de forma agresiva su oposición y predisposición por el orden en el que trabaja la sociedad a su alrededor.